REGIÓN DE MURCIA En el laboratorio del H1N1

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REGIÓN DE MURCIA En el laboratorio del H1N1

Mensaje  LucaS el Dom 29 Nov 2009, 10:25

29.11.09 - 03:28 - JAVIER PÉREZ PARRA jpparra@laverdad.com | MURCIA.

'La Verdad' entra en la nueva Unidad de Virología del hospital de La Arrixaca


Los microbiólogos analizan en esta zona de alta
seguridad centenares de muestras de gripe A para seguir la pista a la
epidemia








Es una puerta discreta, casi oculta en un rincón de los
laberínticos sótanos de La Arrixaca. Si no fuese por el escueto cartel
que avisa de lo que espera detrás, cualquiera pasaría por aquí
convencido de encontrar sólo cajas y algún mueble olvidado. Pero cuando
el jefe del servicio de Microbiología, Manuel Segovia, coloca su
tarjeta de identificación sobre el lector informático y la luz verde
que permite el acceso se enciende, la penumbra da paso a una luz
blanca, nuclear, que ilumina cada uno de los rincones de un lugar
sorprendente, poblado de probetas y pantallas de ordenador
indescifrables.
El visitante acaba de acceder a la Unidad de Virología
más moderna y segura de España. Empezó a funcionar en julio, en
sustitución de las antiguas instalaciones, que se habían quedado
obsoletas. Aquí se libra una guerra sin cuartel contra enemigos
invisibles, capaces de colarse por cualquier grieta microscópica. Hasta
este laboratorio llegan muestras de hepatitis, neumococos, papiloma
humano, VIH y una larga lista de agentes biológicos, algunos de ellos
letales. El último de estos adversarios es el H1N1, el virus causante
de la gripe A.
Esta zona, la más inaccesible y protegida de La
Arrixaca, se ha convertido en el centro de operaciones contra la nueva
epidemia en la Región. Cada día se analizan más de un centenar de
muestras enviadas desde todos los hospitales. Provienen
fundamentalmente de los enfermos más graves y de pacientes que
pertenecen a grupos de riesgo. Analizar a todos los enfermos murcianos
con gripe sería inviable económica y materialmente. Básicamente, porque
a estas alturas la epidemia ataca ya a más de 8.000 personas a la
semana. Además, no tendría sentido. «El tratamiento de la enfermedad,
el diagnóstico y las medidas de prevención son idénticas»
independientemente del tipo de gripe, recuerda el doctor Segovia. Las
muestras seleccionadas se estudian únicamente con la finalidad de
detectar posibles mutaciones o alteraciones genéticas del virus, y para
comprobar que la pandemia sigue su evolución sin sobresaltos.

Acceso restringido

Sólo un puñado de microbiólogos y personal del servicio
tiene acceso a la Unidad de Virología. Cualquier presencia no
autorizada pondría sobre aviso a los vigilantes de seguridad en menos
de dos minutos. De forma excepcional, el laboratorio ha abierto sus
puertas a 'La Verdad'. Al recinto se entra a través de una esclusa,
como si de la antesala de un submarino o de una nave espacial se
tratase. Los recién llegados deben ponerse batas, mascarillas y zuecos.
Pisan sobre una alfombra descontaminante. El objetivo es que no entren
microorganismos que puedan alterar las muestras que aquí se guardan y
analizan. Los materiales que llegan de fuera son convenientemente
descontaminados. Una vez terminado el proceso, y cerradas las puertas
al mundo exterior, la esclusa se abre y se accede a la primera de las
salas, en la que los científicos trabajan con técnicas de biología
molecular para extraer el ácido nucléico de los virus. Dicho de otro
modo, se les identifica por su DNI, por su código genético.
Pero no todas las muestras pasan por esta tecnología.
Algunas deben ser tratadas mediante cultivo en cabinas de seguridad
biológica protegidas con luz ultravioleta. Los virus se 'multiplican',
lo que permite su correcto análisis.
El vuelo de una mosca haría saltar en este área todas
las alarmas. En realidad, haría falta mucho menos que eso. Con que la
temperatura se alterase unas décimas o la presión cambiase
imperceptiblemente, sería más que suficiente. Un ordenador controla que
todas las condiciones ambientales se mantengan en las coordenadas
prefijadas. Cualquier cambio podría dañar las muestras o poner en
peligro la seguridad del recinto. El aire del exterior está vedado. Por
eso, «se mantiene una presión negativa en el interior, de forma que
cuando se abre una puerta el aire sale, no entra», explica Manuel
Segovia. El sistema de ventilación es independiente del resto del
edificio y cuenta con filtros de alta eficacia capaces de impedir la
entrada y salida de la partícula más insignificante. Si falla no hay
problema: un segundo sistema de seguridad se pondría en marcha.

Máxima seguridad biológica

Pero dentro de la Unidad hay, todavía, una zona más
restringida que ésta. Es el área de nivel 3, de máxima seguridad
biológica. Está reservada para la manipulación de virus, bacterias u
otros agentes extremadamente letales y contagiosos, o para
microorganismos desconocidos. Está preparada para cualquier
contingencia. Aquí se podrían almacenar con todas las garantías desde
muestras de ébola a la temible viruela. Como es obvio, no es previsible
que así sea, pero la infraestructura debe estar preparada para hacer
frente a cualquier emergencia de salud pública.
Esta zona se estrenó con el A H1N1, cuando todavía los
científicos no tenían claro si este virus podría comportarse con la
agresividad de la gripe aviaria o incluso de la gripe española, que
provocó miles de muertos en 1918. Afortunadamente no fue así, y el H1N1
pudo pasar a ser manipulado en la zona de menor seguridad. Pero durante
unas semanas se le trató con todas las precauciones a que obliga el
código de actuación en el nivel 3: sólo dos microbiólogos de todo el
hospital tienen clave de acceso a esta sala, y únicamente pueden entrar
a través de una segunda esclusa en la que deben cambiarse incluso de
ropa interior.
Son trajes de completo aislamiento, que recuerdan a los
de un astronauta en pleno paseo espacial. Hasta el agua del lavadero de
manos se filtra antes de terminar en el desagüe. Y cuando el personal
ha terminado su labor, debe ducharse y comprobar que está limpio de
toda contaminación antes de salir al exterior.
Ningún hospital español cuenta con una unidad de
Microbiología tan tecnológicamente avanzada y, sobre todo, con medidas
de seguridad tan férreas, defiende el doctor Segovia. Con este
complejo, la Región está preparada para hacer frente a cualquier
enemigo invisible, sea cual sea su origen y gravedad. El A H1N1 ha
demostrado ser mucho más benigno de lo que tantas voces alarmistas
preveían. Pero quizá la próxima pandemia, que inevitablemente aparecerá
en algún momento y en algún lugar, represente una amenaza real para la
salud e incluso para la supervivencia. Y lugares como éste serán
entonces una garantía para la seguridad de todos.

Fuente:
http://www.laverdad.es/murcia/local/region/

LucaS
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